Los textos Auto Instructivos y Materiales Impresos
Un material educativo es autoinstructivo cuando conduce didácticamente el aprendizaje del estudiante hacia el logro de determinados objetivos, sin la participación directa del profesor.
ESTRUCTURA PARA ELABORAR MATERIAL
AUTOINSTRUCTIVO DIGITAL
Abner Barzola.
Uno
de los retos en educación semipresencial está relacionado con los materiales
autoinstructivos, recurso didáctico vital para el autoaprendizaje, el cual debe
elaborarse teniendo en cuenta lo que establece el diseño instruccional y modelo pedagógico
pertinente, así como la estructura para esta opción educativa.
Para
llegar al producto final de contar con un material autoinstructivo digital de
calidad, precisa incorporar agregados de valor conocidos como elementos
multimediales (imágenes, videos, tablas,
enlaces, actividades), que son
estrategias de aprendizaje que motivan la interactividad dinámica de los
estudiantes en línea; muchas veces los docentes que desean incursionan en la
educación virtual, se ven frustrados por desconocer aspecto pedagógicos y
tecnológicos que demanda la elaboración del material autoinstructivo,
felizmente existe software libres y comerciales que facilita elaboración de
contenidos digitales, competencias parte del presente documento.
La elaboración de materiales
autoinstructivos digitales segmentado en módulos y unidades utilizado en el
proceso de enseñanza aprendizaje en línea, requiere una estructura lógica de
procedimiento para elaborar los contenidos digitales con agregados de valor
mediante el software eXeLearning; ello implica proceder de manera sistémica
trabajar cada componente de las unidades del módulo para brindar a los
estudiantes un producto que motive en la lectura una interacción activa para el autoaprendizaje eficaz. En tal virtud, a
continuación se presenta la estructura de un material autoinstructivo, para
orientar la edición.
COMPONETES PARA ELABORACIÓN DE CONTENIDOS DIGITALES
Las pautas que se pretende transmitir
para elaboración de contenidos digitales, como instrumento de gestión del
conocimiento tanto tradicional como virtual, puede emplearse en el proceso de
aprendizaje en las instituciones educativas u organizaciones sociales donde se
imparten instrucciones de formación. Por este motivo y teniendo como referente
el aporte de ARBOLEDA N. (2005), a continuación describiremos los componentes tal como se muestra en la fig. 1, a
tener en cuenta en la elaboración de los contenidos:

Fig. 1: Componentes de materiales autoinstructivos

Fig. 1: Componentes de materiales autoinstructivos
Índice:
Sirve para ofrecer al
estudiante un panorama global anticipado de los temas a tratar, por lo que se
recomienda ubicarlo al principio, así mismo permite al usuario moverse a través
de las distintas partes del texto acorde a los intereses y expectativas de
estudio.
Introducción:
El autor mediante la
introducción, explica los alcances propósito general del módulo y hace referencia a las unidades que la integran. La
introducción no es simplemente formalismo, sino una parte importante del módulo
que busca motivar y atraer al lector,
mostrándole con evidencias que los temas desarrollados serán útiles e
interesantes para su formación profesional.
Objetivos
del módulo: Los
objetivos del módulo tanto de carácter general para todo el material de
autoestudio, como lo relativo a las unidades, se destacan con un lenguaje
claro, preciso e interesante. Ellos son el núcleo
esencial del módulo, puesto que deben dar la pauta en torno a lo que aprenderán quienes los estudien.
Estructuración
de las unidades: La estructuración
de las unidades debe esquematizar de una manera sencilla pero coherente la
relación existente entre el objetivo general del
módulo y los objetivos de cada unidad que lo conforman. Ello
permite visualizar la ruta o trayectoria en la que aparece claramente demarcado
el punto donde comienza el aprendizaje y su destino final.
Objetivos
de la Unidad: Al inicio
de cada unidad debe aparecer en forma destacada el objetivo de la unidad. Los objetivos deben hacer referencia a un logro, competencia o capacidad de aprendizaje por desarrollar en las dimensiones
cognitivas, actitudinal valorativa y de habilidades prácticas.
Desarrollo
temático: Se refiere a
la redacción de los contenidos con agregado de valor para que motive la lectura
y transforme la estructura cognitiva del estudiante. Es por ello que se debe
incluir imágenes, cuadros, videos, de tal forma que la unidad se convierta en
un hipertexto de valor para el aprendizaje.
Selección de los contenidos: Conocido los objetivos de aprendizaje,
lo que ahora toca es elegir y seleccionar los contenidos relacionados al curso
como conocimiento para la formación del profesional. La selección de los
contenidos responde a las siguientes preguntas:
Qué tiene que saber? Contenidos
conceptuales. Ej.: Conocer el funcionamiento de un ciclo por comprensión de
vapor
Qué
tiene que saber hacer? Contenidos
procedimentales o prácticos. Ej.: Instalar la unidad de condensación en un
frigorífico.
Cómo
tiene que saber estar o actuar? Contenidos
actitudinales o relacionado con la profesión. Ej.: Trabajar en equipo,
cumplir con las normas de seguridad.
Organización
de los contenidos:
Una
vez seleccionado los contenidos, el siguiente paso será ordenarlos
secuencialmente de forma lógica; algunos criterios a tener en cuenta son:
v Empezar por los contenidos más próximos al alumno para llegar a lo
desconocido.
v Partir de lo concreto para ir a lo abstracto.
v Ir de lo fácil a los más difícil, para motivar al alumnado a conseguir
metas rápidas
v Para temporizar los contenidos es recomendable hacer un diagrama que
facilite mejor conocimiento sobre el manejo del tiempo.
Selección
de las actividades:
En
esta fase se realizarán actividades, que favorecen el aprendizaje de los
contenidos y objetivos que queremos conseguir. Lo que se trata es que el alumno
viva experiencias que le ayuden a comprender los objetivos propuestos. Estas
actividades pueden ser: presentar un resumen de
lecturas complementarias, prácticas de
laboratorio de cursos de formación básica o especializada, dibujo de planos, trabajos
encargados, evaluaciones objetivas, autoevaluaciones, elaboración
de proyectos sobre la materia cursada, foros,
chats, etc.
Autoevaluación:
Al final de cada unidad del módulo debe aparecer un instrumento de autoevaluación que
intente foguear al estudiante con respecto a los logros de aprendizaje alcanzados mediante el autoestudio, las sesiones
de orientación académica (consejería) y demás eventos de apoyo.
Glosario: Es la definición
sintética de cada uno de los términos que se suponen nuevos y
desconocidos para el lector. Aunque hayan sido explicados durante el desarrollo
temático, conviene incluirlos en el glosario ya que facilitan
y refuerzan el aprendizaje.
Bibliografía:
Aparte de la
bibliografía general consultada por el autor, se recomienda incluir una
bibliografía de consulta o apoyo para el estudiante. Al igual que el glosario,
la bibliografía suele ir al final de módulo, pero también pueden incluirla en
cada unidad.