martes, 25 de febrero de 2020

Mapa Conceptual

Los textos Auto Instructivos y Materiales Impresos

Un material educativo es autoinstructivo cuando conduce didácticamente el aprendizaje del estudiante hacia el logro de determinados objetivos, sin la participación directa del profesor.

ESTRUCTURA PARA ELABORAR MATERIAL AUTOINSTRUCTIVO DIGITAL

Abner Barzola.
Uno de los retos en educación semipresencial está relacionado con los materiales autoinstructivos, recurso didáctico vital para el autoaprendizaje, el cual debe elaborarse teniendo en cuenta lo que  establece el diseño instruccional y modelo pedagógico pertinente, así como la estructura para esta opción educativa.
Para llegar al producto final de contar con un material autoinstructivo digital de calidad, precisa incorporar agregados de valor conocidos como elementos multimediales (imágenes, videos,  tablas, enlaces, actividades),  que son estrategias de aprendizaje que motivan la interactividad dinámica de los estudiantes en línea; muchas veces los docentes que desean incursionan en la educación virtual, se ven frustrados por desconocer aspecto pedagógicos y tecnológicos que demanda la elaboración del material autoinstructivo, felizmente existe software libres y comerciales que facilita elaboración de contenidos digitales, competencias parte del presente documento.
La elaboración de materiales autoinstructivos digitales segmentado en módulos y unidades utilizado en el proceso de enseñanza aprendizaje en línea, requiere una estructura lógica de procedimiento para elaborar los contenidos digitales con agregados de valor mediante el software eXeLearning; ello implica proceder de manera sistémica trabajar cada componente de las unidades del módulo para brindar a los estudiantes un producto que motive en la lectura una interacción activa para  el  autoaprendizaje eficaz. En tal virtud, a continuación se presenta la estructura de un material autoinstructivo, para orientar la edición.

COMPONETES PARA ELABORACIÓN DE CONTENIDOS DIGITALES
Las pautas que se pretende transmitir para elaboración de contenidos digitales, como instrumento de gestión del conocimiento tanto tradicional como virtual, puede emplearse en el proceso de aprendizaje en las instituciones educativas u organizaciones sociales donde se imparten instrucciones de formación. Por este motivo y teniendo como referente el aporte de ARBOLEDA N. (2005), a continuación describiremos los  componentes tal como se muestra en la fig. 1, a tener en cuenta en la elaboración de los contenidos:  


Fig. 1: Componentes de materiales autoinstructivos

Índice: Sirve para ofrecer al estudiante un panorama global anticipado de los temas a tratar, por lo que se recomienda ubicarlo al principio, así mismo permite al usuario moverse a través de las distintas partes del texto acorde a los intereses y expectativas de estudio.
Introducción: El autor mediante la introducción, explica los alcances propósito general del módulo y hace referencia a las unidades que la integran. La introducción no es simplemente formalismo, sino una parte importante del módulo que busca motivar y atraer al lector, mostrándole con evidencias que los temas desarrollados serán útiles e interesantes para su formación profesional.
Objetivos del módulo: Los objetivos del módulo tanto de carácter general para todo el material de autoestudio, como lo relativo a las unidades, se destacan con un lenguaje claro, preciso e interesante. Ellos son el núcleo esencial  del módulo, puesto que deben dar la pauta en torno a lo que aprenderán  quienes los estudien.
Estructuración de las unidades: La estructuración de las unidades debe esquematizar de una manera sencilla pero coherente la relación existente entre el objetivo general del módulo y los objetivos  de cada unidad que lo conforman. Ello permite visualizar la ruta o trayectoria en la que aparece claramente demarcado el punto donde comienza el aprendizaje y su destino final.
Objetivos de la Unidad: Al inicio de cada unidad debe aparecer en forma destacada el objetivo de la unidad. Los objetivos deben hacer referencia a un logro, competencia o capacidad de aprendizaje por desarrollar en las dimensiones cognitivas, actitudinal valorativa y de habilidades prácticas.
Desarrollo temático: Se refiere a la redacción de los contenidos con agregado de valor para que motive la lectura y transforme la estructura cognitiva del estudiante. Es por ello que se debe incluir imágenes, cuadros, videos, de tal forma que la unidad se convierta en un hipertexto de valor para el aprendizaje.
Selección de los contenidos: Conocido los objetivos de aprendizaje, lo que ahora toca es elegir y seleccionar los contenidos relacionados al curso como conocimiento para la formación del profesional. La selección de los contenidos responde a las siguientes preguntas:
Qué tiene que saber?  Contenidos conceptuales. Ej.: Conocer el funcionamiento de un ciclo por comprensión de vapor
Qué tiene que saber hacer? Contenidos procedimentales o prácticos. Ej.: Instalar la unidad de condensación en un frigorífico.
Cómo tiene que saber estar o actuar? Contenidos actitudinales o relacionado con la profesión. Ej.: Trabajar en equipo, cumplir con las normas de seguridad.

Organización de los contenidos:
Una vez seleccionado los contenidos, el siguiente paso será ordenarlos secuencialmente de forma lógica; algunos criterios a tener en cuenta son:
v  Empezar por los contenidos más próximos al alumno para llegar a lo desconocido.
v  Partir de lo concreto para ir a lo abstracto.
v  Ir de lo fácil a los más difícil, para motivar al alumnado a conseguir metas rápidas
v  Para temporizar los contenidos es recomendable hacer un diagrama que facilite mejor conocimiento sobre el manejo del tiempo.

Selección de las actividades:
En esta fase se realizarán actividades, que favorecen el aprendizaje de los contenidos y objetivos que queremos conseguir. Lo que se trata es que el alumno viva experiencias que le ayuden a comprender los objetivos propuestos. Estas actividades pueden ser: presentar un resumen de lecturas complementarias, prácticas de laboratorio de cursos de formación básica o especializada, dibujo de planos, trabajos encargados, evaluaciones objetivas, autoevaluaciones, elaboración de proyectos  sobre  la materia cursada, foros, chats, etc.
Autoevaluación: Al final de cada unidad del módulo debe aparecer un instrumento de autoevaluación que intente foguear al estudiante con respecto a los logros de aprendizaje alcanzados mediante el autoestudio, las sesiones de orientación académica (consejería) y demás eventos de apoyo.
Glosario:   Es la definición sintética de cada uno de los términos que se suponen nuevos y desconocidos para el lector. Aunque hayan sido explicados durante el desarrollo temático, conviene incluirlos en el glosario ya que facilitan y refuerzan el aprendizaje.
Bibliografía: Aparte de la bibliografía general consultada por el autor, se recomienda incluir una bibliografía de consulta o apoyo para el estudiante. Al igual que el glosario, la bibliografía suele ir al final de módulo, pero también pueden incluirla en cada unidad.